Articles and Essays by Mark Engler
    yesmen

    Los bromistas que arreglan el mundo

    Con una nueva película, los Yes Men llevan adelante su activismo anti-corporativo.

    En los últimos diez años, los Yes Men han emergido como un dúo de bromistas anti-corporativos atrevidos y creativos. En su última película, Yes Men Fix the World, Andy Bichlbaum y Mike Bonanno (conocidos con el nombre de no-activistas como Jacques Servin y Igor Vamos) explican su método: “Lo que hacemos es pasar por representantes de grandes corporaciones que no apreciamos”, afirman. “Hacemos paginas de web falsos y esperamos a que alguien nos contacte para invitarnos a unas conferencias”.

    Cuando reciben una invitación, los Yes Men se vuelven el portavoz de empresas como Halliburton y Exxon, u organismos como la Organización Mundial del Comercio, y hacen discursos que ponen de relieve la lógica de la codicia de las corporaciones.

    Por ejemplo, en el día del vigésimo aniversario del popular desastre químico en Bhopal, en la India, Bichlbaum apareció en la BBC como si fuera un representante de Dow Chemical, que ahora ha adquirido Union Carbide, la empresa responsable de la calamidad que ocurrió en 1984. Él anunció un plan de 12 mil millones de dólares para prestar cuidados médicos para las 120.000 víctimas del desastre y para recuperar completamente la fábrica. El valor de mercado de la empresa bajó de dos mil millones de dólares en 23 minutos antes de que se descubriera el engaño y Dow se dió prisa para explicar que estaban todavía rechazando las reivindicaciones de las víctimas.

    Yes Men Fix the World se estrenó en Nueva York el día 7 de octubre y se proyectará en otras ciudades del País el día 23 de octubre. Poco después del estreno en Nueva York, el inquieto Bichlbaum ha sido entrevistado por el analista de Foreign Policy In Focus Mark Engler.

    ENGLER: Qué te parece de la reacción de la película hasta ahora?

    BICHLBAUM: Fenomenal. A la gente le ha gustado mucho. La han llevado a la calle. Cada día de la semana pasada, han dejado el cine y se han juntado en un sitio cercano. [Se ríe].

    Por supuesto tenemos personas que animan eso. El miércoles, alguien que pertenece al Rainforest Action Network llegó al final de la película anunciando al público que un banco cercano, el Chase Bank, es el último banco importante que financia el removimiento de las cimas de las montañas. Casi toda las personas que estaban allí salieron y utilizaron carbón para pintarrajear una sucursal de Chase Bank. Escribimos en la acera allí en frente y delante del banco que opinamos acerca del removimiento de las cimas de las montañas. Con un poco de suerte, por lo menos alguien lo leyó y entendió los mensajes que queríamos comunicar.
    Realizando la película, quisimos que todo eso se transformara en acción. Ha sido increíble ver que todo lo que los organizadores tenían que decir fuese “dale, ven”, y el público los siguió. Es fenomenal, tiene lógica.

    ENGLER: La idea de salir del cine con el público me hace pensar en Steve Martin, Born Standing Up, cuando estaba experimentando con las comedias de los años de 1970. A unas alturas, él lleva a la gente fuera del club al final de su espectáculo y sigue su show andando con ellos. Me pregunto si hay antecedentes como éste que han sido significativos para ustedes?

    BICHLBAUM: Bueno, de alguna forma todo ha empezado por casualidad. Y de allí, hemos descubierto que muchas personas hacen cosas parecidas. Y nos hemos inspirado de ellos. Pero lo que hacemos cuando somos los Yes Men no empezó porque miramos a otras personas y pensamos, “Vale, lo haremos nosotros también.” En nuestro caso empezó así, por casualidad.

    Queríamos ir a las protestas masivas de Seattle en 1999, protestas en contra de la Organización Mundial del Comercio, y no pudimos. Entonces hicimos un sitio web falso que se parecía mucho al verdadero sitio web del OMC. No pensamos en que la gente pudiera confundir nuestro sitio con el verdadero, pero empezaron a escribirnos. Al final nos invitaron a conferencias de negocios y fuimos.

    ENGLER: El 30 de noviembre será el décimo aniversario de las protestas de Seattle. Cómo ha cambiado su forma de hacer activismo en el arco de 10 años?

    BICHLBAUM: En los últimos 10 años creo que nuestro activismo ha sido más orientado al grupo y al movimiento. Naturalmente, justo desde el principio se inspiraba a lo que se definía “el movimiento de los movimientos”, el movimiento anti-globalización. Y se inspiró a Seattle, que puso realmente la anti-globalización en el mapa del Primer Mundo. Ha sido importante en Méjico y en otros sitios del mundo en desarrollo, donde los efectos de la globalización ya eran muy fuertes. Pero Seattle lo puso realmente en nuestro programa.

    Ha sido justo después de esas protestas que empezamos nuestra rara forma de activismo. Durante un tiempo nos encantó hacer burlas del OMC. Más tarde, en 2003, alguien que tenía que ver con la cuestión de Bhopal nos escribió y dijo, “habéis hecho muchos comentarios acerca del OMC y de como la globalización corporativa es un peligro para todo el mundo. Ahora podeis hacer la diferencia hablando de un problema específico que afecta a miles de personas”.

    Decidimos hacer algo que tuviese que ver con la cuestión Bhopal. Abrimos un sitio web falso de Dow [dowethics.com]. Lo demás es historia. Nos invitaron a la BBC como representantes de Dow, y tuvimos la oportunidad de hacer nuestro gran anuncio que resultó en 600 artículos en la prensa americana acerca de la situación de Bhopal. Éso fue un gran éxito para nosotros, obtener tanta atención acerca de una cuestión que se estaba olvidando. Desde entonces hemos seguido trabajando con varios grupos de activistas.

    ENGLER: Algunos periodistas, con los que hablaste en la película, destacaron que sus acciónes ha sido un verdadero engaño para las víctimas. Afirmaron que “muchas víctimas de Bhopal lloraron lágrimas de felicidad al escuchar las noticias, y luego se quedaron muy decepcionadas”. Ésto ha sido algo que tomaste en cuenta?

    BICHLBAUM: Estuvimos en contacto con algunas personas que estaban haciendo una campaña acerca de la cuestión en Bhopal antes de ir a la BBC, pero no quisimos que se supiese nada sobre lo que estábamos llevando a cabo para que no se difundiera. Entonces cuando lo hicimos las personas no sabían que se trataba de una broma. La prensa dijo que hubo lágrimas de felicidad y que luego la gente se quedó decepcionada, y lo creímos. Nos sentimos muy mal. Después de un mes encontramos a uno de los activistas y ella dijo, “Oh, no, nosotros nos quedamos muy contentos”. Luego hablamos por teléfono con otros activistas. Entonces, cuando fuimos a la India, sabíamos muy bien cual iba a ser la reacción. Pero utilizamos el viaje con fin de crear tensión en la película. Dejamos que los medios de comunicación nos ahogaran un poco…porque es divertido ser ahogados. [Se ríe].

    ENGLER: En la película, un presentador de la BBC, después de la proeza, te pregunto: “Crees que el próximo que tocará a tu puerta va a ser el abogado de Dow?” Creo que muchas personas que han visto la película se preguntan cual han sido las repercusiones legales y por qué no han sido más serias.

    BICHLBAUM: Creo que el motivo por el que no hemos tenido repercusiones legales es porque anunciamos siempre todo. Cuando recibimos una carta con amenazas de una corporación, lo anunciamos a todo el mundo. Tenemos también ayudas legales gratuitas, así que si nos amenazan no nos retiramos. Algunas corporaciones nos han amenazado más, con cartas de suspensión y desistimiento. Pero ésas son de ningún valor, son sólo pro forma. Creo que saben que si hubieran insistido, habrían tenido problemas, como cuando McDonald’s persiguió dos activistas que estaban listo a devolver el golpe.

    ENGLER: Nos explicarías mejor qué pasó en ese caso?

    BICHLBAUM: En 1990 dos activistas estaban repartiendo folletos fuera de un McDonald’s en Londres y la compañía decidió demandarlos. El pleito duró 10 años. Los activistas ganaron y arrastraron a McDonald’s en el mugre. Se convirtió en el mayor desastre corporativo de relaciones públicas de todos los tiempos. Para McDonald’s fue terrible y se realizó en una película muy buena llamada McLibel.

    Creo que las corporaciones han aprendido algo de esa historia y de otras historias como esa. No les impide aplastar las protestas, pero si estás a punto de provocar un escándalo sobre algo, un proceso te podría dar una gran ayuda. Da la oportunidad de hacer una proposición de prueba legal sobre la corporación y descubrir muchas cosas.

    ENGLER: Has mencionado la película McLibel. Cómo crees que tú trabajo se pueda relacionar con otros documentales recientes que emplean el humorismo para tratar temas sociales, películas como Super Size Me, o directores como Sacha Baron Cohen y Michael Moore?

    BICHLBAUM: Claramente pensamos que lo que hacemos está relacionado con lo que hace Sacha Baron Cohen… con la diferencia que nuestros objetivos son potentes, no indefensos o patéticos. Pero hacemos más o menos la misma cosa. Nosotros vamos, inventamos algo, hacemos que la gente se vea ridícula, y nos despedimos. Esperamos que el sistema se vea ridículo.

    Creo que el motivo por el que hacemos esto es bastante obvio. Estamos diciendo: hay unas personas que nos están jodiendo. Y tenemos que hacer algo.

    Hablando de Michael Moore, obviamente me gusta lo que hace. Nosotros hacemos las cosas de manera distinta. Él hace algo que es muy eficaz: él llega y dice exactamente cual es la cuestión. Él es muy directo. Nosotros hacemos algo que es más difícil y raro. Pero esperamos que el mensaje llegue igual de claro.

    ENGLER: Hay otras personas que consideran parecido a ustedes?

    BICHLBAUM: Sí. Mark Thomas, en Inglaterra. Él es un cómico. Recibe invitaciones para conferencias sobre armas y da clases a los dictadores acerca de como dirigir acusaciones de violación de derechos humanos. Él es muy muy divertido. Chris Morris participa en una sorprendente serie que se llama Brass Eye, donde se burla de las noticias y de muchos tipos de ideas. Hay varias personas que nos inspiran.

    ENGLER: Una de las cosas que me chocan cuando veo a Borat de Sacha Baron Cohen es como la cortesía se vuelve en un factor determinante en sus proezas. Cuando alguien está timando, algunas personas están de acuerdo simplemente porque quieren ser educados. Me pregunto cuantas veces te encuentras en ese tipo de situación? A veces muestras en la película que hay personas del público durante una conferencia que expresan incredulidad. En esos casos, igual no te dicen nada, pero están mostrando escepticismo.

    BICHLBAUM: Una vez durante una conferencia había un chico que de hecho no estaba entendiendo. Se miraba alrededor y se reía y le estaba gustando el espectáculo, pero no se creió ni un momento que éramos serios. Pero los demás se lo habían creído!

    Por qué estas personas no hablan? Igual es por cortesía. O igual están pensando, “Oh, vamos a ver donde llega eso”. De vez en cuando, tras nuestras “acciones”, han venido personas diciendo, “Bien hecho, Yes Men… Dónde puedo encontrar el DVD?”

    Pero, en la mayoría de los casos, el público no entiende, y ésto es sin duda nuestro objetivo.

    ENGLER: Éso hace que te pregunte…por qué no los reconocen?

    BICHLBAUM: Nos echaron de la conferencia de Exxon porque alguien nos reconoció y envió un mensaje de texto a los organizadores de la conferencia. Pero fue la única vez.

    Otras veces, la gente nos reconoce, pero no están necesariamente en contra de lo que estamos diciendo. Trabajan en una industria terrible, pero eso no significa que estén totalmente de acuerdo con sus objetivos o su ideología. Otras veces igual son sólo educados, como has dicho tú.

    ENGLER: Siguiendo lo que dices, hasta que punto sus acciones se centran en individuos que están haciendo cosas malas, y hasta que punto intentan subrayar cuestiones sistémicas?

    BICHLBAUM: Es todo sistémico. Algunas personas opinan, “Si hicieran entender a los ejecutivos de esas compañías las cosas terribles que están haciendo, ya dejarían de hacerlo”. Bueno, no va a pasar de esa manera.

    Hemos demostrado lo que habría pasado si Dow hubiera hecho la cosa justa en Bhopal. Qué pasó? El mercado de valores ha castigado a Dow. Y si eso hubiera pasado de verdad, el mercado de valores habría seguido castigando a Dow. La persona que hubiera decidido algo semejante habría perdido el trabajo, o habría sido demandado por los accionista, y éso pasa.

    Entonces aquí tienes la respuestas acerca de quién es la culpa y quienes son las manzanas podridas. Somos nosotros. Somos todos nosotros porque no intentamos cambiar las reglas.

    ENGLER: Por lo tanto ésta es la solución?

    BICHLBAUM: Sí, cambiar las reglas del juego. Hacer que las compañías no puedan pensar sólo en hacer dinero. Tenemos que costruir nuestros objetivos como personas que están en el sistema. Las compañías deberían hacer lo que saben hacer bien, y son muchas cosas, que no sean tomar decisiones éticas.

    Ni lo debería ser. Nosotros tenemos que tomar decisiones éticas. Y después tenemos que hacer leyes y normas fuertes, o cancelar unas leyes que permiten a las compañías hacer lo que quieran.

    ENGLER: Hasta que punto ves las bromas como forma de tu activismo, y hasta que punto ves tu papel de director?

    BICHLBAUM: Las bromas están obteniendo interés y dan a los periodistas una excusa para escribir sobre cosas importantes. Esperamos que la gente, tras haber leído o visto estas cosas, quieran saber más, o se sientan motivados a hacer algo.

    Es lo mismo con la película. Esperamos que tras habernos visto durante una hora y media, la gente conozca un poco más acerca de los temas que tratamos y se sienta motivada. Esperamos que se den cuenta de que si sólo dos personas han podido hacer lo que han hecho, pues que imaginen lo que ellos podrían hacer.

    ENGLER: En la película hay escenas en las que estan muy nerviosos antes de ir a la televisión o antes de presentar en a una conferencia. Tienen siempre la sensación de tensión haciendo estas bromas?

    BICHLBAUM: Es increiblemente tenso y divertido. Creo que es como el bungee jumping, pero con un fin. [Se ríe]. La descarga de adrenalina es impresionante. Es agotador, pero lo recomiendo totalmente. Siquiera sólo para divertirse.

    ENGLER: Qué le dices a las personas que quieran hacer lo que hacen?

    BICHLBAUM: Decimos que es un buen entretenimiento. Es divertido. Revelamos todos nuestros secretos – como participar a las conferencias de las empresas y hacerse pasar por otras persona. Todos nuestros secretos están en challenge.theyesmen.org. Puede ser tan simple como ir a una conferencia, retirar la tarjeta de identificación en la puerta y entrar.

    Pero no pensamos que ésta sea la manera mejor de hacer las cosas, es sólo lo que nosotros hacemos.

    Le decimos a la gente: entiende lo que te interesa de verdad — lo que te vuelve loco. Y piensa en lo que te haría sentir mejor si haces algo. Luego busca otras personas que quieran sentirse mejor. Únete a ellos y haz algo.

    ENGLER: El contexto de su trabajo, ha cambiado en el último año desde que ha empezado la crisis económica?

    BACHLBAUM: Sí, definitivamente. Por un lado, tener a un presidente progresista ha cambiado las cosas. Y con la crisis económica, no tienes que explicarle a las personas que el mercado libre no es una buena idea. La idea de que deberíamos dejar a los ricos hacer lo que quieran y ellos lo arreglarán todo ya no se tiene que explicar. [Se ríe].

    Esperamos que gracias a esta película la gente entienda que no hay que esperar a que los otros cambien las cosas. Nosotros tenemos que hacerlo. Decimos: “Haz algo ahora, y no te quejes”.

    No hay nada que me haga enfadar más que escuchar a los liberales quejarse del hecho que los políticos no estén haciendo lo que prometieron. Tenemos que echarle la culpa sólo a nosotros por no protestar en la calle.

    Mark Engler, analista de Foreign Policy In Focus, es el autor de Cómo dominar al mundo: la batalla que se acerca por la economía global (Nation Books, 2008). Se le puede contactar por medio del sitio web www.DemocracyUprising.com. Traducido por Mara Tiburzi y Deivid Rojas. Asistencia a la investigación para este artículo de Rajiv Sicora.

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